HEMODIÁLISIS
La hemodiálisis es un tratamiento que reemplaza las funciones del riñón en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada. A través de un acceso vascular (como una fístula arteriovenosa o un catéter), la sangre se extrae, se filtra en una máquina para eliminar toxinas y exceso de líquidos, y luego se devuelve al cuerpo. Este proceso ayuda a mantener el equilibrio químico y la estabilidad del organismo cuando los riñones ya no pueden hacerlo por sí mismos.
CATÉTERES
Los catéteres de hemodiálisis son accesos vasculares utilizados para conectar al paciente con la máquina de diálisis, especialmente en casos de inicio urgente del tratamiento o cuando no es posible utilizar una fístula. Se colocan en venas centrales, generalmente en el cuello o la región subclavia, y pueden ser temporales o tunelizados (para uso prolongado).
FISTULAS
La fístula arteriovenosa es el acceso vascular ideal para hemodiálisis a largo plazo. Se crea quirúrgicamente uniendo una arteria con una vena, generalmente en el brazo, lo que permite un flujo sanguíneo adecuado para el tratamiento. Es durable, segura y con menor riesgo de infección que otros accesos.
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